Una organización global de las y los trabajadores que fabrican productos para las marcas multinacionales. ¡Exigimos justicia laboral!

Primera Declaración Internacional: Trabajadores de Adidas, ¡Unámonos!

» Publicado por Jack Mahoney el 10/02/2013 a las 14:11

Hoy, trabajadoras/es alrededor del mundo lanzamos la primera declaración de nuestra nueva coalición global para exigir justicia de las grandes marcas multinacionales. Hacemos un llamado a todas y todos los trabajadores del mundo que unámonos en las cadenas de producción de las empresas multinacionales para finalmente poner fin a la explotación en las maquilas y zonas francas.

Lea la declaración a la continuación, o descárguela como PDF en los siguientes idiomas:

PRIMERA DECLARACIÓN PÚBLICA DE LA
LIGA SINDICAL INTERNACIONAL PARA RESPONSABILIZAR A LAS MARCAS
- 10 FEBRERO 2013 -

Compañeras y compañeros que producen las mercancías de las empresas multinacionales:

Todos conocemos muy bien la explotación que sufrimos diariamente. Nuestras manos hacen una gran riqueza pero sólo hay migajas para nosotros y nuestros países. Nuestras condiciones de vida se han degradado desde el momento en que los dueños de la producción empezaron a subcontratar sus operaciones, deslindándose de cualquier responsabilidad con la mano de obra y nuestras comunidades.

En una interminable cadena de subsidiarias, contratistas y subcontratistas, somos invisibles al consumidor y para los que se enriquecen con las ganancias generadas. Nadie ve nuestras manos cansadas y dañadas. Nadie ve las caras con hambre de nuestros hijos e hijas. No se ve cuando un trabajador se desmaya o una trabajadora sufre una pérdida de embarazo por las largas horas, el calor, y la malnutrición. No se ven los cuerpos quemados, golpeados o asesinados de nuestros compañeras y compañeros. Lo único que ven es un logotipo y en letra chica “Hecho en” un país desconocido.

En Bangladesh las y los trabajadores mueren en un incendio tras otro en las fábricas que laboran los productos de las multinacionales; nuestros hermanas y hermanos en China saltaron a la muerte para huir del tormento psicológico de la fábrica donde se construyen aparatos electrónicos para la marca más valiosa en el mundo; compañeras y compañeros valientes como Aminul Islam son golpeados, son torturados y asesinados por defender nuestros derechos. Por todo esto hacemos un llamado a unirnos en la acción internacional para poner fin a esta trágica época de explotación extrema globalizada.

No somos los primeros en denunciar esta dolorosa realidad, pero sí somos los que ya no aguantamos más. Decimos, basta ya! Es hora de levantarnos.

La experiencia nos ha enseñado que, aunque los dueños de nuestros centros de trabajo en los diferentes países son responsables de los graves problemas que enfrenten las y los trabajadores de la industria de exportación, los principales responsables son LAS MARCAS MULTINACIONALES! Las marcas multinacionales son las que diseñan, controlan y sacan ganancias del modelo de manufactura descentralizado. Las marcas son los verdaderos dueños, los verdaderos jefes, los verdaderos explotadores de nuestras labores.

En lugar de las promesas de empleo y desarrollo que ofrecen a nuestros países, las marcas multinacionales dejan una marca de dolor, sufrimiento, enfermedades profesionales, falta de acceso a la educación, y pobreza degradante en las zonas maquiladoras en todo el mundo. Las marcas utilizan este modelo de producción global descentralizada para competir y ver quién elabora el producto más barato, obligando a nuestros jefes a reducir los costos de trabajo, afectando nuestros ingresos y nuestra salud y seguridad. Han creado un modelo en el que ellos jamás se ensucian las manos ni tocan una maquina, pero conservan la gran mayoría de las ganancias de la industria entera. Este modelo de producción explotador ha permitido que las marcas amasen fortunas multi billonarias mientras nosotros seguimos en la pobreza.

Somos organizaciones sindicales que por años hemos enfrentado múltiples abusos laborales que afectan a millones de trabajadores alrededor del mundo en las industrias de manufactura conocidas como “maquiladoras”, "zonas francas" o "export processing zones." Las condiciones de trabajo en estas áreas poseen características comunes en las diferentes naciones: bajos salarios que nos mantienen en la pobreza, condiciones inapropiadas para trabajar que amenazan nuestras vidas, nuestra salud, y la falta de respeto por nuestros derechos de representación sindical. Hemos sufrido maltrato físico, acoso sexual, cierres de empresas sin pagar compensación legal, falta de acceso a atención médica y sistemas de pensiones, y mucho más. Cuando nos hemos organizado para cambiar esta situación, hemos enfrentado todo tipo de represión anti sindical, desde la discriminación, vigilancia y los despidos individuales y masivos, hasta amenazas, violencia física, incluyendo la tortura y asesinato de nuestros líderes.

Pero no se equivoquen, no estamos quejándonos por quejar, nos hemos unido para decir que, a pesar de todas las dificultades mencionadas y con mucha tenacidad y sacrificio, hemos logrado conformar sindicatos de trabajadoras y trabajadores. Nuestras organizaciones sindicales luchan tenazmente, día con día, en las compañías y parques industriales de nuestros países; enseñamos a nuestros similares sobre los derechos que nos respaldan, negociamos acuerdos colectivos, abogamos y exigimos el respeto a los derechos de nuestras afiliadas y afiliados frente a todo tipo de abusos. Gestionamos ante los gobiernos y cortes de justicia, exigimos el respeto a los derechos reconocidos en las leyes y convenios internacionales, creamos alianzas internacionales para llegar con nuestra voz hasta los consumidores de los productos que fabricamos.

Sabemos que hay una solución a los problemas que enfrentamos. La marcas multinacionales son nuestros verdaderos jefes y tenemos que responsabilizarlos por las condiciones en nuestras fábricas.

Las marcas deciden si tenemos empleo o no por la movilización constante de sus pedidos; deben garantizarnos pedidos estables. Las marcas controlan nuestros salarios y determinan las inalcanzables metas de producción por los precios que exigen de sus proveedores; deben pagar un precio justo para garantizar un salario digno. Las marcas miran hacia otro lado cuando persisten peligros mortales en nuestros centros de trabajo; deben proporcionar los fondos para hacer seguros nuestros lugares de trabajo. .

Hemos intentado mejorar nuestra condiciones de trabajo por todas las avenidas disponibles. Denunciamos violaciones de ley con nuestros gobiernos; pero por el temor de perder la inversión no ejecutan sus propios deberes. Formamos sindicatos a pesar de la represión sindical y negociamos con nuestros empleadores locales; pero siempre insisten que las marcas no pagarían para cumplir con nuestras demandas y nos amenazan que las marcas se irían si seguimos reclamando nuestros derechos.

Hemos solicitado la intervención de las mismas marcas y denunciamos las persistentes violaciones a sus “códigos de conducta;” pero sólo ponen pretextos e incluso rechazan abiertamente su responsabilidad para remediar las violaciones. Les hemos obligado a resolver casos aislados; pero a la brevedad retiran sus pedidos para otro proveedor más explotador, provocando despidos masivos o cierres, enviando una advertencia a los que piensan en defender sus derechos. Hemos participado en innumerables diálogos y firmado varios protocolos; pero los acuerdos y protocolos no se puede hacer cumplir, y no hay resultados concretos. No hemos visto ningún cambio fundamental de las iniciativas de “responsabilidad social corporativa” ni monitoreo iniciado por las marcas.

Las marcas multinacionales utilizan su poder para controlar nuestros empleadores directos, nuestros gobiernos y nuestras condiciones de trabajo. ¿Por qué no utilizamos nuestro poder para obligarles a sentarse cara a cara con nosotros para negociar soluciones serias a estos asuntos de vida o muerte, de dignidad o miseria?

Cuando hemos intentado luchar como organizaciones separadas, sin unirnos en la cadena de producción de las marcas, las marcas se ríen de nosotros desde su oficina y nos miran como piezas de ajedrez en la pantalla de su computadora. Solamente uniendo nuestras fuerzas podremos construir el poder que necesitamos para enfrentar a las poderosas multinacionales.

Creemos que la acción sindical internacional – Internacionalismo Obrero – es la única forma efectiva de enfrentar los graves problemas que nos aquejan. Sabemos que es una necesidad promover la justicia en toda la cadena de producción internacional de la industria de exportación – y para esto debemos unir nuestras organizaciones en todos los lugares que forman parte de la cadena de producción descentralizada.

Todas las grandes marcas han adoptado este modelo de producción y todas son responsables por las violaciones e injusticias antes mencionadas. Sin embargo, en los últimos años hemos visto que ADIDAS resalta como la marca responsable por un número excesivo de violaciones laborales. ADIDAS ha extendido su cadena de producción en más de 1.200 fábricas, una cadena mucho más extensa que la de cualquiera de sus competidores. Estos proveedores de ADIDAS alrededor del mundo han abusado de nosotros y han violado nuestros derechos de manera continua y sistemática, más que cualquiera otra marca. Esto se confirma por las estadísticas de la Fair Labor Association (FLA), una organización financiado por las marcas y de lo que ADIDAS es un socio: ADIDAS tiene el promedio más alto de violaciones de las libertades sindicales y el más alto número de violaciones en las fábricas de las marcas que han sido revisadas por FLA en todo el mundo.

Debemos cambiar las reglas de esta industria... ¡Ahora! Exigimos una negociación para mejorar las condiciones de trabajo – una negociación desde abajo hacia arriba, desde las organizaciones que representan de manera legítima y directa los intereses de los trabajadores. Exigimos una negociación entre nuestros sindicatos de base en los centros de trabajo, con los jefes más altos de esta industria, los verdaderos dueños del sistema de producción, con quienes a costa de obtener mayores ganancias no les importan nuestras condiciones de trabajo, es decir con las marcas como ADIDAS.

Nosotros, como sindicatos de base que representamos de manera legítima a las y los trabajadores de la industria de exportación alrededor del mundo, nos hemos unido para formar la LIGA SINDICAL INTERNACIONAL PARA RESPONSABILIZAR A LAS MARCAS. Exigimos a la marca ADIDAS una negociación cara a cara, con los representantes de nuestros sindicatos unidos en LA LIGA, que son quienes verdaderamente representan a los trabajadores que confeccionan la ropa deportiva y fabrican el calzado de ADIDAS!

A las organizaciones fraternales en todo el mundo – sindicatos, organizaciones estudiantiles, de derechos humanos, académicos del mundo laboral, activistas por los derechos laborales y consumidores – solicitamos su apoyo para difundir nuestro llamado a las grandes marcas, particularmente nuestra exigencia a ADIDAS de reconocer su responsabilidad para nuestras condiciones de trabajo y sentarse a negociar para mejorar estas condiciones. EXIGIMOS TRABAJOS ESTABLES, LUGARES DE TRABAJO SEGUROS, Y SALARIOS DIGNOS!

Llamamos a todos los trabajadores y trabajadoras del mundo, a quienes se les va la vida trabajando para las marcas multinacionales: que nos unamos en una sola voz, exigiendo y actuando para eliminar estas injusticias en la industria de la exportación.

¡¡ Trabajadora y Trabajador de la maquila y la zona franca, organízate en sindicatos que representen legítimamente tus intereses... lucha junto a nosotros en
LA LIGA SINDICAL INTERNACIONAL PARA RESPONSABILIZAR A LAS MARCAS!!

— El Comité Coordinador fundador de la Liga